El reto
Un taller del metal llevaba el stock de materiales de forma manual, sin saber en tiempo real qué quedaba ni quién había consumido qué. Faltaban materiales sin avisar y no había historial.
El proceso
- Pensé el flujo para que un operario con guantes y prisa pudiera registrar movimientos en segundos.
- Organicé los materiales por categorías, cada una con su código QR imprimible.
- Elegí login por PIN (sin contraseñas) para que cada operario quede identificado sin fricción.
- Añadí sincronización en tiempo real para que todos los dispositivos vean el mismo stock.
La solución
Una PWA instalable en móvil/tablet: el operario escanea el QR de una categoría, ve los materiales con su stock y registra una entrada (+) o una salida (−). Permite dar de alta material nuevo, gestionar retales (sobrantes), avisa cuando un material baja del mínimo y guarda un historial trazable de quién, qué y cuándo. El administrador gestiona usuarios e imprime las tarjetas QR.
El resultado
Antes había que llamar al encargado para saber si quedaba un material, si estaba pedido o en qué estantería estaba. Ahora cualquiera escribe el nombre en el buscador y ve al momento cuánto hay y dónde está, y registra entradas y salidas en segundos. El almacén pasó del caos al orden y deja de depender de una sola persona.